Editorial.- ¿Existe la Prevención de los delitos en Nayarit?
La batalla contra la delincuencia que realiza el gobierno de Nayarit es histórica; algo similar fue lo que paso con el gobierno de Rigoberto Ochoa Zaragoza, donde se acabó con los robos a bancos y secuestros.
Sin embargo, vemos con tristeza que sigue el mismo error de la anterior administración, pues no se está trabajando en la prevención del delito, no hay campañas constantes, por lo que la lucha no es completa. Si “el gobierno de la gente” quiere aportar su granito para una mejor sociedad esperamos una mejor política de salud pública. Queremos servidores públicos unidos en una meta integral, es decir, sociedad-gobierno. Lamentablemente, el área de prevención del delito que depende de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Nayarit, no está funcionando y quizás no por culpa de su titular, sino por la falta de una verdadera política en ese rubro. Los honorables militares que encabezan esa secretaria no están siendo bien orientados y se ve la displicencia o falta de interés, porque su tarea obviamente es otra.
En el diario oficial publicado el 15 de enero del 2010, se establecen las funciones de la Dirección General de Prevención del Delito, Participación Ciudadana y Difusión.
Artículo 15.- La Dirección General de Prevención del Delito, Participación Ciudadana y
Difusión, contará con un titular, quien tendrá las siguientes atribuciones:
I.- Diseñar, planear e implementar programas de prevención del delito a efecto de reducir los
índices delictivos.
II.- Instrumentar planes emergentes de prevención del delito según el incremento de los
índices delictivos.
III.- Elaborar estudios encaminados a la detección y clasificación geodelictiva del estado, para
la aplicación de programas de prevención del delito.
IV.- Emitir las disposiciones, reglas, lineamientos, bases y políticas en coordinación con las
unidades administrativas de la secretaria, tendientes a combatir y prevenir los hechos
delictivos.
V.- Integrar y consolidar la información que la secretaria deba aportar en materia de
prevención del delito para la conformación del plan estatal de desarrollo.
VI.- Aplicar las políticas, programas, proyectos y la ejecución de acciones de la secretaria en
materia de prevención del delito.
VII.- Instrumentar reuniones de trabajo con la ciudadanía, para la aplicación de políticas de
prevención del delito, así como propiciar la conformación de grupos ciudadanos que colaboren
con la secretaria para la identificación y desactivación de zonas delictivas.
VIII.- Difundir en los medios de comunicación los planes y programas de prevención del delito
de la secretaria.
IX.- Promover y fomentar la participación ciudadana en campañas para denunciar hechos
ilícitos, o personas dedicadas a actividades ilícitas, garantizando el anonimato de la denuncia.
X.- Promover la participación ciudadana en campañas para desarrollar labores conjuntas de
combate a la delincuencia.
XI.- Promover y asesorar, en el ámbito de su competencia, a los comités, organizaciones
municipales y vecinales respecto de programas y acciones en materia de seguridad pública.
XII.- Realizar acciones tendientes a fomentar y conservar la cultura de la legalidad.
XIII.- Proponer la celebración de convenios con los tres órdenes de gobierno, con
organizaciones de los sectores social y privado, para promover la prevención del delito.
XIV.- Promover el intercambio de experiencias con entidades federativas, instituciones
nacionales e internacionales de carácter público o privado en materia de prevención del delito
y participación ciudadana, con sujeción a los lineamientos que establezca el secretario.
XV.- Difundir, en el ámbito de su competencia, medidas que en materia de prevención del
delito, recomiende la O.N.U. y otros organismos internacionales de lo que México sea parte.
XVI.- Proponer criterios de colaboración con las instituciones educativas para la implantación
de programas de prevención del delito en los planes de estudio correspondientes.
XVII.- Las demás que les confieran las disposiciones legales aplicables y aquellas que les
encomiende el secretario, así como las que competan a las unidades que se les adscriban.
Parece una lista de buenos deseos, pero en los hechos, su trabajo ha sido parcial, se ha ponderado la denuncia, es verdad, pero no han logrado enlazar a las instituciones educativas y los entes familiares, para que nuestros jóvenes valoren su propia existencia pero basados en los valores éticos y morales, que desde pequeños deben tener. De nada va servir la guerra contra el narco si hay mercado fértil para los capos. Es importante señalar que desde que ésta área ya no depende de la PGJ del estado de Nayarit, su impacto social ha venido a menos. Urge una revisión de sus funciones no solo administrativas sino operativas. No se trata de evidenciar a nadie, sino de hacer “Un mejor Nayarit Posible”.





